El análisis de la ONU en relación con la situación de los derechos de las mujeres en Colombia pone de manifiesto que el país ha avanzado en materia de igualdad de género. Sin embargo, como vamos a mostrar en este artículo, la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual continúa siendo una realidad palpable.

El texto de Naciones Unidas indica que “Colombia ha ratificado todos los tratados internacionales vigentes sobre derechos humanos y derechos de las mujeres, y ha hecho un progreso significativo en el desarrollo de leyes para promover la igualdad de género y garantizar los derechos humanos de las mujeres. Algunos ejemplos son:

  • Los Lineamientos de la Política Pública para la Equidad de Género para las Mujeres y el Plan Integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencias aprobados en 2012;
  • La Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, aprobada en 2011, con disposiciones importantes sobre la igualdad de género;
  • La Ley 1257 «por la cual se dictan normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres», de 2008;
  • La Ley 1719 por la cual se adoptan medidas para garantizar el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual, en especial la violencia sexual con ocasión del conflicto armado, de 2014 -entre otras-.»
La realidad de la trata en Colombia

En Colombia, a pesar de lo que se viene gestando por parte de los movimientos feministas, se siguen obteniendo grandes sumas de dinero a costa de las niñas y las mujeres, víctimas de una explotación sexual tanto a nivel interno como internacional. La trata con fines de explotación sexual se ve favorecida por un contexto colombiano en el que sigue presente el narcotráfico y el conflicto armado. De ello, nuevamente, se benefician los hombres y una cultura patriarcal narco paramilitar que les respalda.

“Especialmente promovida por parte de los narcos paramilitares (aunque también por actores de empresas instaladas en las zonas) es otro impacto que viven las mujeres como consecuencia del desplazamiento, al igual que aquel que se produce al llegar a la nueva zona receptora y más aún sin apoyo institucional para ubicarse de forma digna.» (CODHES, 2007:35)

Esta situación se hace evidente, de forma alarmante, en las zonas de frontera por la poca claridad y precisión en las políticas de migración en esos sitios, debido además al alto auge de la industria de la prostitución y por la alianza con el narcotráfico, guerrilla y paramilitarismo.” (Pag 57, Investigación Trata).

 Sufren distintas violaciones en las rutas de trata, donde se negocia mucho más con países fronterizos como Ecuador o Venezuela

En todo caso, en los territorios con alta incidencia de cultivos de coca y actividades ligadas al tráfico de narcóticos, objeto de esta investigación, es conocido el establecimiento de redes de prostitución, explotación sexual infantil y juvenil, la trata de personas interna para el trabajo forzado en los cultivos ilícitos o para la explotación sexual. (p.57)

Muchas de las mujeres o niñas van engañadas, como si fueran a tener una remuneración alta en trabajos de hostelería pero, finalmente, terminan en una red de trata; normalmente se hace a través de alguna persona que comienza a tejer una confianza con la víctima, o una pareja que hace que ésta tome confianza y así también se aprovechan de mujeres o niñas en situaciones de vulnerabilidad como dificultades con la familia, situación económica compleja, el mismo conflicto y la extrema pobreza etc.

Trata hacia el exterior: China, México, España

En el caso de la trata externa, en su mayoría las víctimas captadas con fines de explotación sexual fuera del territorio nacional provienen de Antioquia (72), el Eje Cafetero (99), Bogotá (74), Valle del Cauca (77) y refugiadas y migrantes que están en Colombia (71). Si bien existen registros de que estas víctimas son trasladadas y explotadas en 52 países distintos, el destino más reportado es China (73), seguido de México (59), España (42), Argentina (41) y Ecuador (31).

También cabe decir que la desprotección institucional de los países de origen, ya sea Colombia, pero también en como algunos países de américa latina, como México, Ecuador, Paraguay y Perú, hay una desprotección en las políticas que no da garantías a las mujeres y las niñas para evitar la trata con fines de explotación sexual. Se las abandona al conflicto armado interno en el país así como a la extrema pobreza y la violencia machista.

El movimiento feminista y la presión internacional

Sin embargo, el movimiento feminista en el país ha hecho posible darles una mayor visibilidad a dichas problemáticas, pero se hace agudo si el mismo Estado no muestra interés en generar políticas que amparen a las mujeres y a las niñas. Por ello, es importante seguir apoyando a los colectivos y organizaciones que vienen gestando y promoviendo la erradicación de las violencias machistas; también es fundamental la presión internacional para que el gobierno colombiano implemente políticas que apoyen y protejan a las mujeres y las niñas.

Tatiana Isaza Giraldo

Promotora de Igualdad en el Espacio de Igualdad Carme Chacón

Licenciada en Artes Escénicas y Técnica de Igualdad

Referentes bibliográficos

Wome´s Link Worldwide: “Víctimas de Trata en Colombia, entre la desprotección y la indiferencia” (pdf)

UNDOC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y  el Delito): Estudio Nacional Exploratorio Descriptivo sobre el Fenómeno de Trata de Personas en Colombia (pdf)

El País: «Desmantelada una red de explotación sexual que esclavizaba a jóvenes colombianas en España»