El día 6 de febrero se conmemora el Día internacional de la tolerancia cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF). En este día se quiere denunciar esta práctica, que todavía sigue ejecutándose en muchos países del mundo, y se pretende luchar por el acceso en igualdad tanto a la salud sexual como al placer.

Se trata de una práctica que consiste en extirpar total o parcialmente el tejido de los órganos genitales femeninos, que se realiza por motivos culturales o religiosos para eliminar el placer sexual de las mujeres.

Es, sin lugar a dudas, una de las más crueles violaciones de los Derechos Humanos de las mujeres y niñas en el mundo.  Aunque no existen datos oficiales, desde UNICEF estiman que más de 100 millones de mujeres han sido sometidas a esta práctica y, pese a las campañas realizadas en distintos países, muchas siguen en riesgo cada año. Se está registrando, por parte de la OMS, tanto un descenso en la edad de las niñas sometidas a esta práctica como un incremento de las  consecuencias médicas negativas, que son cada vez más importantes.

La mutilación genital femenina se ejecuta principalmente en África, Asia, Oriente Medio y en algunos países europeos. Este día tiene que hacernos reflexionar para dar visibilidad sobre esta brutal costumbre, para crear conciencia en las siguientes generaciones y poder así acabar con esta práctica y sus consecuencias.

Aunque su eliminación se encuentra contemplada dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, necesitamos que se sigan tomando medidas desde los gobiernos y por los líderes comunitarios internacionales, para poder poner fin, cuanto antes, a la mutilación genital femenina en todas sus formas.

Susana España Villanueva

Trabajadora Social

Centro de Atención Integral a mujeres Concepción Arenal

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